

¡Hola!… ¡Buenos Días!… ¿Qué tal?. Hoy, viernes 23 de Octubre, después de haber aprendido que lo más importante al jugar y conversar sobre la luz con nuestros hijos, nietos, sobrinos o alumnos es usar experiencias simples y partir de lo sensorial, damos un nuevo paso en nuestro camino de aprendizaje con el artículo titulado: “¿Cómo ayudar a los niños a reconocer la luz que sienten?”.
Entonces, partimos de dos ideas clave, la primera es que, en la experiencia de reconocer su propia luz, nosotros —papás, abuelos, tíos y maestros— debemos enseñar a cada niño a identificar sensaciones físicas de movimiento, compromiso y realización tratando su luz como un “talento” prometedor, un “tesoro” único o una “obra” transformadora; y la segunda es que ayudar a los niños a reconocer su propia luz es fomentar un “Proyecto Colectivo”, para trabajar en equipo por el beneficio propio y comunitario, y con el acompañamiento sensorial de nosotros los adultos, conectarse, expandirse y desarrollarse en misma experiencia de crear y compartir.
De este modo, en la búsqueda de favorecer estados de equilibrio emocional y seguridad mental en los niños, expresados en sus cuerpos dispuestos y en sus mentes comprometidas, y recordando que nuestro propósito es preparar a los niños para la vida, lo más significativo que podemos dar a nuestros niños es ofrecer espacios y tiempos de experimentación y crecimiento, pues cuando decimos a un niño: “Siento que puedes aportar algo útil”, estamos enseñando que aquello que está experimentando tiene un nombre, un valor y un beneficio significativo.
Del mismo modo, es fundamental recordar que el acompañamiento sensorial a los niños para que reconozcan la luz que sienten hace posible que alcancemos logros significativos, entre los cuales podemos mencionar los siguientes:
A nivel emocional, aprenden a identificar sus emociones y desarrollan la capacidad de practicar experiencias, como el “Proyecto Colectivo”, para compartir y materializar su mundo interior por sí mismos.
A nivel afectivo, aprenden a validar sus estados emocionales y desarrollan una base de seguridad y confianza con los adultos.
Y, a nivel social, aprenden a compartir sus ideas, valorar las diferencias y desarrollar empatía hacia los otros.
Ahora bien, en respuesta a la pregunta ¿cómo ayudar a un niño a reconocer la luz que siente?, podemos decir que, al jugar y conversar con un niño sobre su luz, es oportuno tener en cuenta tres enfoques según su edad:
Enfoque de la sensación física: a los 3 años, los niños viven en su cuerpo, y un niño puede responder a reflexiones y preguntas directas sobre sus ritmos biológicos: la visualización de sus acciones o la materialización de sus decisiones, como por ejemplo: “¿Te gusta recordar tus actividades antes de dormir o prefieres simplemente quedarte dormido?”
Enfoque de la simbolización: a los 4 años, con el despertar de la luz, los niños pueden representar lo que sienten mediante elementos de la naturaleza o texturas; la luz se vuelve una realidad que pueden explicar, y un niño puede responder a reflexiones y preguntas, como por ejemplo: “Si tu luz fuera una cualidad natural ¿sería como un olor, un salto o un brillo?”
Enfoque de la intensidad y el espacio: a los 5 años, los niños comienzan a comprender que la luz tiene niveles y que ocupa un lugar en su interior, y un niño puede responder a reflexiones y preguntas, como por ejemplo: “Si la luz que sientes estuviera guardada dentro de tu corazón… ¿apenas ocuparía una parte o se extiendería cubriendo todo?”
En resumen, la forma en que un niño reconoce la luz que siente depende de cuánto nosotros, los adultos, papás, abuelos, tíos y maestros, nos conocemos y comprendemos su personalidad, sus necesidades y deseos, y su desarrollo cognitivo.
Y, como puente hacia nuestro próximo artículo: “¿Cómo ayudar a los niños a pensar en la luz que sienten?” podemos adelantar que poner nombre a las sensaciones de nuestros niños con preguntas como “¿Sientes una decepción?” o “¿Es una obra poderosa?” facilita su pensamiento, su reflexión y su comunicación emocional.
Con cariño,
Lili Marlene
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