

¡Hola!… ¡Buenos días!… ¿Qué tal? Hoy, martes 17 de Marzo, después de 5 años escribiendo martes y viernes nuestras reflexiones, con el artículo titulado “¡De la reflexión a la acción!”, iniciamos una nueva etapa en la redacción de nuestro blog, en la que transitamos de la reflexión a la acción con el compromiso de seguir reconociendo, validando y respetando las sensaciones, las emociones y los sentimientos de nuestros niños, a la vez que, ponemos especial atención en acompañar y guiar sus acciones y comportamientos mientras aprenden a gestionar sus emociones, valorando su proceso de desarrollo de habilidades socio emocionales y fomentando aquellos hábitos y conductas que contribuyen a su bienestar emocional, tanto personal como colectivo.
Asimismo, en esta segunda etapa, inspirados por nuestra propuesta educativa de sensibilizar emocionalmente a los niños, compartimos nuestro sueño: contribuir a la construcción de un mundo de color azul, un entorno de calma para el juego y las conversaciones, donde cada niño, abrazando su gran corazón rojo y suave al tacto, pueda abrir su mundo interior y compartir sus historias con tranquilidad y seguridad, al igual que hacen nuestros personajes de cuentos —María José, José María, Josefa, Antonio, Celina y Julio— en el Establo Mágico, siempre acompañados y guiados por Lali, la yegua, y Rodo, el caballo.
Es así como, María José, José María, Josefa, Antonio, Celina, Julio, Lali y Rodo, cumplen un rol fundamental en la sensibilización emocional, porque a través de sus mensajes, acompañan y guían a los niños a reconocer, expresar y comunicar lo que sienten: ¡Muévete con alegría y hazlo! (Energía), ¡Respira hondo y piensa! (Calma), ¡Cree en ti y confía en lo bueno! (Optimismo), ¡Actúa con amor y espera con paciencia! (Paz), ¡Imagina y crea con confianza! (Creatividad), ¡Todo es posible si sueñas con el corazón! (Imaginación), ¡Descubre tu belleza y ámate siempre! (Belleza), y ¡Sigue tu luz y cumple tus sueños! (Luz).
Del mismo modo, nuestros espacios sensoriales —compuestos por sofás infantiles, cojines y módulos diseñados a la medida de los niños— se convierten en elementos físicos y emocionales que, a través de sus colores, formas, tamaños y texturas, hacen posible la creación de entornos de calma para el juego y las conversaciones, donde los niños encuentran un espacio seguro que favorece la tranquilidad necesaria para reconocer, expresar y comunicar sus sensaciones, emociones y sentimientos, tanto de manera personal como colectiva.
Finalmente, nuestro Portafotos Corazón Mágico, elaborado como un gran, suave y esponjoso sobre de color rojo vivo, con un asa trenzada de color arena, se presenta como un elemento central para la sensibilización emocional, porque acompaña sensorialmente a los niños y estimula, desde temprana edad, el abrazo con amor como una respuesta natural que facilita la gestión emocional, el desarrollo de habilidades socio emocionales y el bienestar emocional, tanto personal como colectivo.
Así, entre personajes, espacios y experiencias, nuestro sueño comienza a tomar forma en la vida de los niños como una historia que da sentido a su aprendizaje emocional y un relato que nos invita a hacernos una pregunta final: “¿De dónde nace el Portafotos Corazón Mágico?”.
Con cariño,
Lili Marlene
¡Hola!… ¡Buenos días!… ¿Qué tal?. Hoy, viernes 20 de Marzo, abrazada de mi Corazón Mágico, y con el artículo titulado: “¿De dónde nace el Portafotos Corazón Mágico?” me transporto emocionalmente a los recuerdos de mi niñez, cuando echada boca abajo sobre mi gran cama —ubicada…
Leer más →¡Hola!…¡Buenos Días!…¿Qué tal?. Hoy día viernes 13 de Marzo, habiendo reflexionado con ustedes sobre que podemos trabajar los objetivos emocionales siguiendo una secuencia natural de tres pasos que inicia cuando abrazado de su Corazón Mágico el niño elige y toca una foto, y…
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