¡Hola!…¡Buenos Días!…¿Qué tal?. Hoy día viernes 22 de Agosto, habiendo reflexionado con ustedes sobre que cada uno de nuestros niños desarrolla unas relaciones afectivas sanas en los contextos sensoriales que estimulan sus juegos y sus exploraciones sensoriales, y canalizan el desarrollo de su autoestima y su autocontrol saludables, quiero reflexionar con ustedes sobre los cuentos infantiles y el desarrollo de relaciones afectivas sanas en nuestros niños.
Los cuentos infantiles, que se caracterizan por tener texto e ilustraciones que se complementan, personajes afectuosos y con acciones amenas, lenguajes sencillos y cercanos, tramas simples y con finales felices, y temas sobre valores positivos y con vivencias cotidianas que nuestros niños pueden comprender y relacionar con sus realidades, materializan mundos reales o imaginarios como contextos sensoriales o entornos de experiencias visuales, táctiles, auditivas, olfativas y gustativas.
En ese sentido, por obra de la magia que proviene de la combinación de un texto atractivo con unas ilustraciones significativas, y de su conexión emocional con los personajes, sus mundos y sus historias, de su sensación de estar presentes en los mundos de los personajes, y de su participación activa, profunda y significativa en la narración y la lectura de las historias, cada uno de nuestros niños se sumerge de modos natural y personal en los personajes, sus mundos y sus historias.
Es así como, una vez que nuestros niños se descubren y personifican sensaciones, emociones y sentimientos revelados y reflejados por los personajes, sus mundos y sus historias, los cuentos infantiles se transforman en agentes socializadores que a través de la narración y la lectura de las historias expresan y comunican sensaciones, emociones y sentimientos que motivan que nuestros niños desarrollen relaciones afectivas sanas, tanto en sus familias como en sus escuelas.
Ahora, a propósito de la reflexión sobre “Los cuentos infantiles y el desarrollo de relaciones afectivas sanas en nuestros niños” comprendo que los cuentos infantiles estimulan el ejercicio de la percepción y la consecuente valoración de fortalezas y debilidades, y el ejercicio de la capacidad y la habilidad para regular acciones, pensamientos y emociones, que facilitan y favorecen el desarrollo de las relaciones afectivas sanas de nuestros niños con otros niños, adultos, e, incluso, mascotas.
Saludos,
Lili Marlene