¡Hola!…¡Buenos Días!…¿Qué tal?. Hoy día viernes 15 de Agosto, habiendo reflexionado con ustedes sobre que la autoestima, entendida como la percepción y la consecuente valoración, tanto positiva como negativa, que cada niño tiene de sí mismo y de sus propias capacidades y cualidades, se relaciona naturalmente con su contexto sensorial o entorno de experiencias de juego y exploración sensoriales, quiero reflexionar con ustedes sobre contexto sensorial y autocontrol en nuestros niños.
En el contexto sensorial, el desarrollo de una autoestima saludable, construida sobre la base de los juegos y las exploraciones visuales, táctiles, auditivas, olfativas y gustativas, tanto individuales como grupales, que facilitan y favorecen ‘las respuestas y soluciones’ de nuestros niños, se complementa y a la vez contribuye con el desarrollo de un autocontrol saludable, entendido como la capacidad y la habilidad para regular sus acciones, sus pensamientos y sus emociones.
En ese sentido, en el juego y la exploración cotidianos con los materiales, el hecho de que cada uno de nuestros niños manifieste la voluntad y el ánimo para alcanzar y lograr el control de sus acciones, sus pensamientos y sus emociones en momentos claves, como son, mantenerse calmado cuando es necesario, pensar antes de actuar o hablar, y responder y solucionar apropiadamente ante situaciones inesperadas o frustrantes, hace posible y oportuno que desarrollen un autocontrol saludable.
Es así como, el desarrollo de una autoestima y un autocontrol saludables se manifiesta y es observable en nuestros niños, por ejemplo, si algo no les sale como esperan o si algo les sale mal, cuando muestran su optimismo y voluntad de ver el lado positivo de las situaciones difíciles, y de hablarse con amabilidad a sí mismos, y cuando muestran su paz y ánimo de afrontar lo inesperado o lo frustrante, y de atreverse a probar, a equivocarse, a seguir intentando, y a continuar aprendiendo.
Ahora, a propósito de la reflexión sobre “Contexto sensorial y autocontrol en nuestros niños” comprendo que el desarrollo de una autoestima y un autocontrol saludables, construidos sobre la base de los juegos y las exploraciones visuales, táctiles, auditivas, olfativas y gustativas, tanto individuales como grupales, que facilitan y favorecen ‘las respuestas y soluciones’ de nuestros niños, se complementan y a la vez contribuyen con el desarrollo de unas relaciones afectivas sanas.
Saludos,
Lili Marlene