¡Hola!…¡Buenos Días!…¿Qué tal?. Hoy día viernes 06 de Diciembre quiero reflexionar con ustedes acerca de cómo es que la capacidad de tomar decisiones de nuestros niños se desarrolla en los espacios y tiempos de juegos y conversaciones ‘cotidianos’ con otros niños, nosotros, e, incluso, sus mascotas de la familia y la escuela, y de cómo es que nosotros los adultos como sus papás, abuelos, tíos y maestros tenemos la posibilidad de guiar el desarrollo de la capacidad de tomar decisiones de nuestros niños.
La capacidad de tomar decisiones es la aptitud para elegir de entre las diferentes opciones ‘la opción correcta’ para afrontar ‘un problema’, desarrollada desde la aceptación del error ‘como una oportunidad de aprendizaje’, y la valoración de los sentimientos propios y ajenos, que favorecen que confíen en sus capacidades y cualidades, asuman sus retos y desafíos, superen sus obstáculos y dificultades, y en sus momentos difíciles, perseveren con tranquilidad y seguridad ‘emocionales’.
En ese sentido, el desarrollo de su capacidad de tomar decisiones, durante el contacto y la interacción en sus entornos familiares y escolares, involucra a nuestros niños con ‘la motivación intrínseca’ o ‘los impulsos internos’ que independientemente de ‘los estímulos externos’, canalizan en cada niño un compromiso autónomo, competente y acorde a sus objetivos y metas de aprendizaje hacia ‘sus aprendizajes significativos’, relacionados con ‘los cuatro saberes’, como son, conocer, hacer, convivir y ser.
Es así como, el ejercicio saludable de identificar y manifestar sus emociones ‘cotidianas’ de miedo, valentía, tristeza, felicidad, molestia y agrado en sus entornos familiares y escolares, estimula el desarrollo de la capacidad de tomar decisiones de nuestros niños, naturalmente asociada con las ‘pequeñas’ tareas o las actividades de la rutina diaria en la familia y la escuela, incluidos los ‘pequeños’ actos responsables, las ‘pequeñas’ decisiones, y los ‘pequeños’ conflictos con ‘otros niños’.
Ahora, a propósito de la reflexión “Nuestros niños, sus emociones y su capacidad de tomar decisiones” comprendo que siendo sus guías en el desarrollo de su capacidad de tomar decisiones, es significativo que como sus papás, abuelos, tíos y maestros apoyemos emocionalmente a nuestros niños incentivando ‘su motivación intrínseca’ o ‘sus impulsos internos’ con el propósito que cada uno de nuestros niños logre ‘sus aprendizajes significativos’ con tranquilidad y seguridad ‘emocionales’.
Saludos,
Lili Marlene